Moda 15.01.26 #Agassi

Los shorts de denim de Agassi que McEnroe rechazó por ridículos

Nike se los ofreció primero a McEnroe. Dijo que no. Agassi dijo que sí y le rompió el código a cien años de tenis.

Seguir
leyendo
Los shorts de denim de Agassi que McEnroe rechazó por ridículos

El tenis se vistió de blanco durante un siglo por una razón que casi nadie dice en voz alta: el blanco disimulaba el sudor, y no sudar en público era el privilegio de quien no trabajaba con las manos. En 1988, en el US Open, esa regla se rompió con mezclilla. La prenda venía preparándose desde hacía dos años.

Imagen generada con ia

Había firmado con Nike en 1986, a los 16 años.

Venía de Las Vegas y de la academia de Nick Bollettieri, descrita como un reformatorio de tenis. El deporte de los clubes privados recibía a alguien que no salía de ahí.

Jugó Wimbledon por primera vez en 1987 y perdió en primera ronda ante Henri Leconte.

Después no volvió durante tres años. No era una pelea con el torneo: era con la regla del blanco predominante que el All England Club sostenía desde el siglo XIX.

Imagen generada con ia
Imagen generada con ia

Al año siguiente, en el US Open de 1988, estrenó unos shorts de mezclilla lavada al ácido. Nike se los había ofrecido primero a John McEnroe, que los rechazó por considerarlos ridículos.

No eran jeans.

La mezcla era nylon y algodón para transpirar, con forro interior de licra para reducir la fricción y cintura elástica con cordón ajustable. Ingeniería disfrazada de provocación.

Imagen generada con ia

Los calzó con el Nike Air Trainer 1, que Tinker Hatfield había diseñado el año anterior como zapatilla de entrenamiento cruzado. Correa de estabilidad en el mediopié y una paleta de blanco, gris y Chlorophyll.

Imagen generada con ia
Imagen generada con ia

Bajo el denim asomaban mallas de ciclismo en licra rosa fluorescente. Agassi popularizó llevarlas a la vista, y no eran adorno: daban soporte muscular y evitaban irritaciones térmicas.

En 1992 ganó Wimbledon, su primer Grand Slam, de blanco absoluto y con los cortes y los materiales de Challenge Court intactos. El código no lo expulsó: lo absorbió.

Post relacionados